Sopa-crujido de ajo con migas valientes
RecetaEsta receta es para cuando necesitas una pista clara de que el mundo sigue siendo un sitio amable: una sopa bien caliente y unas migas bien crujientonas.
Ingredientes:
- Varias rebanadas de pan del día anterior que ya ande por ahí medio triste
- Un buen chorro de aceite de oliva del que le saca brillo a la vida
- Un par de dientes de ajo cortados en láminas
- Una cucharadita de pimentón para que la sopa coja color de atardecer
- Caldo de raíces o agua con sal
- Un huevo por persona si quieres darte el gustazo
- Pimienta y una hoja de laurel para cuando te apetece ponerte ceremonial
Preparación:
En una olla, dora el ajo en el aceite a fuego medio. Queremos que huela de maravilla, no que el ajo se te enfade y se ponga negro.
Apaga el fuego un segundo para echar el pimentón y remueve rápido. Vuelve al calor y mete el pan en trozos para que se tueste un poco y se empape de sabor hasta las trancas.
Cúbrelo todo con el caldo, añade el laurel y deja que hierva suave unos minutos.
Si vas a poner huevo, échalo con cuidado al final para que cuaje dentro como si estuvieras escondiendo un tesoro en el fondo de la olla.
Consejo del bosque: cuando la cuchara se encuentra con una miga crujiente, es una señal de que vas por el buen camino. Y si te manchas la barba, tranqui, eso es tradición suprema en la alta cocina.