Tu móvil sabe dónde está… incluso sin GPS
Ciencia¿Sabías que tu móvil sabe dónde estás aunque el GPS no funcione?
Cuando entras en un túnel o en un edificio, el GPS se queda "ciego". Pero tu móvil no se rinde: activa sus sensores de bolsillo y empieza a buscar pistas. Usa el acelerómetro, el giroscopio y el magnetómetro.
¿Qué son el acelerómetro, el giroscopio y el magnetómetro?
Imagina que son los tres sentidos del móvil. El acelerómetro mide los empujones (para saber si vas rápido o has dado un paso), el giroscopio mide los giros (para saber si has doblado la esquina) y el magnetómetro es simplemente una brújula pequeñita que detecta hacia dónde está el Norte de la Tierra. Al tener en cuenta estos detalles, el móvil puede calcular tu camino sin mirar al cielo.
Y si eso falla, usa la triangulación. ¿Qué es eso de triangulación? Imagina que estás en una plaza a oscuras y oyes tres fuentes de música distintas. Por lo fuerte que suena cada una, puedes adivinar si estás más cerca de la fuente A, de la B o de la C. Tu móvil hace lo mismo con las señales de Wi-Fi y las antenas de telefonía de los vecinos: compara su fuerza y ¡pum!, te dibuja en el mapa.
Lo más gracioso es que tu posición en realidad se averigua gracias a un puñado de pistas pequeñas sumadas. Un giro por aquí, un paso por allá, una señal que sube y otra que baja. Igual que nosotros cuando volvemos de noche al bosque: el cuerpo recuerda el camino por los pequeños detalles.
Los Magikitos lo vemos como una moraleja de vida: si hoy te sientes con el rumbo perdido, no busques una señal gigante en el cielo. Busca una pista pequeñita bajo tus pies. Eso también es ciencia.