Se dice de alguien que va por la vida con la boca abierta, medio pasmado o bien distraído, como si trajera la mente en otro lado. También puede sonar a que andas de menso, sin poner atención a lo que pasa alrededor. Es regaño con cariño, de esos que te sueltan para que espabiles.
"¡No manches, Juanito! Deja de andar con la chácara abierta, que casi te lleva la moto por ir viendo pajaritos."