Se dice cuando alguien anda de metiche, husmeando o queriendo sacar información donde no lo invitaron. Es como estar levantando tapas para ver qué hay, pero en versión chisme: preguntas disfrazadas, miradas curiosas y ganas de enterarte de todo. No es insulto mortal, pero sí un jalón de orejas con sabor a barrio.
"Ya, güey, deja de andarle a las tapas con lo de mi ex. Si quieres saber el chisme, pregúntame al chile y ya, no andes de metiche."