Expresión muy jarocha para hablar de una buena sesión de chisme sabroso con los compas o las comadres. Es sentarse a platicar todo el chisme fresco del barrio, con detalle y sin prisa. No es solo chismear, es casi deporte local, y la neta cuando se arma bien hasta se te olvida el tiempo.
Se dice cuando te pones a platicar el chisme, o sea, a ponerte al día con la banda contando lo último que pasó, quién hizo qué y por qué se armó el drama. Es cotilleo en modo mexicano, bien casual. No siempre es mala onda, a veces nomás es para reírse y pasar el rato.
Expresión muy mexicana para decir que te pones a chismear, o sea, a contar y escuchar historias de la vida ajena, con su toque de morbo y risita. Puede ser inocente o bien venenoso, depende del grupo. Suele pasar en la sala, la banqueta o la terraza, con cafecito y pan. Y sí, engancha.
En Morelos echar el chisme es sentarse a platicar sabroso de lo que pasa con la familia, los vecinos o el barrio. Puede ser con café, con caguama bien fría o con lo que caiga, el punto es actualizarse en los chismes y soltar la lengua a gusto. Es casi deporte nacional y la neta suele estar más bueno que la novela.
Se dice cuando te juntas con alguien a platicar chismes, o sea, a soltar y escuchar el mitote de la cuadra. Casi siempre hay cafecito, pan o algo para botanear, porque el chisme no entra solo. No es mala onda, pero sí bien metiche. Y la neta, engancha más que serie.
Actividad favorita que implica ponerse al día con los últimos dramas, enterarse de toda la salsa y a veces condimentarla un poco más.
Expresión muy de reunión familiar o de compas, cuando te sientas a platicar largo y tendido para enterarte de todos los chismes del barrio, la familia y hasta del perro. Normalmente va con exageraciones, detalles bien sabrosos y mucho cotorreo. Es básicamente ponerse al día con el chisme, aunque nadie lo admita abiertamente.