Se dice de alguien que está empanao, despistado o en su mundo, como si estuviera presente pero con la mente en Cuenca. Vamos, que no pilla una y va tarde a todo lo que pasa alrededor. Es una forma muy andaluza de señalar al que está en Babia sin ponerse demasiado serio, y tiene su puntito.
"Quillo, le expliqué el plan tres veces y el Juan seguía al lao de la hermana, mirando la pared como si le estuviera hablando en chino. Luego pregunta que a qué hora era, vaya tela."