Se dice cuando estás reventado, sin pilas y con el cuerpo pidiendo cama a gritos. Vamos, que te has quedado hecho polvo después de currar, entrenar o pegarte una paliza de las buenas. La imagen es clara: como un huevo frito, espachurrado y pegado, sin ganas ni de pestañear. Y sí, da hambre, pero tú no puedes ni con eso.

"Entre el curro, el metro petado y la compra, llego a casa y estoy como un huevo frito. Me tiro en el sofá y ya si eso respiro mañana."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!