Frase para cuando alguien te está hablando y vos asentís, pero en realidad no le estás dando bola. Estás oyendo el ruido, pero no procesás nada, como modo ahorro de cerebro. Se usa mucho en chiste o con ironía, para marcar que el otro se fue de largo con el discurso. Y sí, es bastante pasivo agresivo.

"Mi tío lleva veinte minutos explicando cómo se prende el router y yo con cara seria, mate en mano. Le digo a mi prima: oigo, pero no escucho, ya fue."

Frase para admitir, con humor, que estás oyendo el ruido pero no estás prestando atención de verdad. Vamos, que asientes por educación mientras tu cabeza ya está pensando en la merienda o en las musarañas. Va genial para cortar parrafadas eternas sin montar bronca. Un clásico de supervivencia social.

"Mi tío se tiró media hora con la misma batallita del tractor y yo, con cara de santo: sí, sí… oigo, pero no escucho."

Frase para cuando alguien te está dando la chapa con algo que tú ya te sabes de sobra, pero tú asientes por educación y por no liarla. Vamos, que oyes el ruido, pero tu cerebro está en modo avión. Queda medio fina y medio pasivo-agresiva, y por eso tiene su puntito.

"Mi tía en Nochebuena otra vez con el tutorial de pelar gambas y yo: sí, sí… oigo, pero no escucho, que llevo haciéndolo desde crío."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!