Chismoso/a
Persona que no puede evitar meterse en la vida ajena y va recogiendo cotilleos como si fueran cromos. Se entera de todo, lo comenta todo y, si no hay drama, se lo inventa un poquito para que la historia tenga salsa. Vamos, el típico que convierte el rellano en un reality de barrio.
Hacer un Colón
Se dice con ironía cuando alguien suelta un “descubrimiento” que es obvio de narices, como si acabara de encontrar América. Vamos, que presume de haber inventado la rueda o de haber descubierto el Mediterráneo. En Barcelona se oye en plan vacile, para pinchar un poco sin ponerse demasiado borde. Y sí, da risa cuando encaja.
Hacer un atraco
En Barcelona se dice en plan coña cuando alguien arrasa con la comida en un evento, como si estuviera robando, pero sin delito, solo cara dura. Es el típico que en una cata de vinos se pilla media bandeja de croquetas antes de que el resto huela el jamón. Da rabia, pero tiene su arte.
Tener el azúcar bajo
Se dice de alguien que va sin pilas, medio atontado o con la cabeza en otra por cansancio, estrés o por no haber comido. No es que te estén diagnosticando nada, es más bien una forma de decir que hoy no te da la vida y estás funcionando en modo ahorro de energía. Muy de oficina y de resaca también.
Fodonguear
Se usa para rajar de quien va de políglota y se pone a mezclar idiomas solo para fardar y hacerse el interesante. No es que hable bien, es que mete palabras random en inglés, italiano o lo que pille para impresionar al personal. A veces hace gracia, pero otras dan ganas de darle un diccionario y mandarlo a estudiar.
Estar loco de la bola
Se dice de alguien que está muy chiflado o que hace cosas rarísimas, como si tuviera la cabeza en otra galaxia. No es que esté mal de verdad, suele ir en plan broma para señalar que alguien se pasa de excéntrico o impredecible. En Barcelona lo oyes con colegas cuando alguien la lía con ideas loquísimas.
Ser una pizza
Se usa para decir que algo ha salido fatal, un desastre total, de esos que dan vergüenza ajena y te hacen plantearte tu vida. Es como cuando pides una pizza a las tres de la mañana y llega fría, chafada y con el queso pegado a la tapa. Vamos, que si eres una pizza, has hecho el ridículo bastante fuerte.
Montarse en el metro
Se dice cuando alguien se monta una película y entiende algo al revés, y encima tarda en darse cuenta. Vamos, que vas convencidísimo por la vida y de repente te cae la ficha y te da una vergüenza fina. La imagen es esa de subirte al metro equivocado y darte cuenta cuando ya vas camino de la otra punta.
Princeso
Se dice del tío que va de delicadito y exigente, como si fuera una princesa, pero en versión macho. Espera que le hagan todo, se ofende por nada y encima se cree el protagonista. Suele usarse con cachondeo para pinchar a un colega que está en modo drama o pidiendo trato VIP sin mover un dedo.
Estar en todas
Se dice de alguien que se entera de todo y está metido en todos los saraos, grupos y conversaciones. Puede ser porque es muy espabilado, porque tiene mil contactos o porque le va el salseo, según el día. Vamos, la persona que siempre sabe qué pasa antes de que lo cuenten en el grupo de WhatsApp.