Se dice cuando llegás tarde o te demorás un montón, pero con esa calma bien argentina de no estar corriendo por la vida. Es como admitir que te colgaste y que no fue por drama, sino porque ibas tranqui, como cuando te ponés a cebar mate y la charla se estira sola. Tiene su encanto.
"Che, perdón la demora, tardé como pa' mate: me colgué cebando y charlando, y cuando miré el reloj ya era cualquiera."