En la Costa, sobre todo en Atlántico, se dice cuando alguien se queda dormido de una, bien rendido, a veces hasta roncando. Suele pasar después de una rumba pesada, un turno largo o un día de sol que te deja frito. Es como decir que te apagaste sin avisar. Y sí, da risa porque suena a banda de carnaval.
"Nos fuimos de rumba al malecón, llegamos a la casa y Juan tiró corneta en el sofá, con los zapatos puestos y el celular en la mano."