Dicho risaraldense para soltar que alguien está muy bueno o muy guapo, bien arreglado y llamando la atención. También puede ir para algo que quedó perfecto, en su punto, como una arepa recién hecha: doradita por fuera y suave por dentro. Es un piropo con sabor a esquina y a desayuno.
"¿Viste a Juan con ese traje? Está como una arepa, parce, se volteó medio Pereira a mirarlo."