En Murcia se dice cuando alguien está en su salsa, disfrutando a tope y con la moral por las nubes. Es ese momento en el que todo te sale redondo: buena compañía, buen plan y cero preocupaciones. Vamos, que estás viviendo la gloria bendita, como si te hubieran puesto el día en modo fácil.
"Nos plantamos en La Manga, caña en mano y una marinera detrás de otra, y el Juanjo estaba en la panocha con el DJ y el solecico."