Se usa cuando estás reventado, sin energía y con el cuerpo pidiendo cama ya. Puede ser por laburo, por una caminata eterna o por una noche que se te fue de las manos. Es como decir que quedaste aplastado, hecho bolsa, pero con esa imagen de puré que lo deja clarito. Y sí, duele solo leerlo.
"Amigo, entre el laburo y el trekking por la cordillera quedé hecho puré, llegué a casa y me dormí con las zapatillas puestas."