En Chiapas, jalar un pozol es ir por un pozol y tomártelo, así de simple y delicioso. Se usa como plan para refrescarse, agarrar energía y echar el chisme un rato, porque el pozol no es solo bebida, es pretexto social. También puede sonar a pausa merecida después de la chamba. Bendita costumbre, la neta.
"Ya estuvo de tanta chinga, vámonos al mercado: nos echamos unos taquitos y luego jalamos un pozol bien frío pa’ revivir y seguir el día."