Chiapas es selva, cascadas y culturas vivas que te conectan con las raíces más profundas de México. San Cristóbal de las Casas enamora con su encanto colonial y los chiapanecos guardan tradiciones que el tiempo no ha podido borrar. Aquí el café de altura es poesía líquida.
"Aguas es una expresión que se remonta a aquellos tiempos antiguos de la época colonial en que no había drenaje, entonces la gente muy quitada de la pena tiraba los desechos de las basínicas por las ventanas y antes de aventarlos gritaban aguas por si había alguna persona que fuera pasando para que se quitaran y por eso se usa como una manera de decir que tengas cuidado con algo porque puede salir mal. Así como cuando ibas en la calle caminando bien felizmente, brincando más que caminando y tu mamá te decía, Aguas, allá hay un hoyo, no te vayas a dar un ranazo."
Traer la chamarra enrollada
Se dice de alguien que va armado o, mínimo, que quiere que lo parezca. La idea es que esconde la pistola en las vueltas de la chamarra, como fajada, y por eso la trae “enrollada”. Suena mucho a corrido y a cuento de barrio, de esos donde el compa llega serio y nadie pregunta de más.
¡Todo chido!
Se dice para confirmar que todo va bien, que no hay bronca y que la cosa está en orden. Es como soltar un ok pero con sabor mexicano, en plan relajado y buena vibra. Sirve para responder cómo te fue, cómo estás o si ya quedó algo listo. Cortita, clara y bien chida.
Pintar mono
Se dice cuando alguien anda de lucido haciendo show nomás para que lo volteen a ver. Es como estar de payaso, metiéndose donde no lo llaman o armando drama sin necesidad. No siempre es maldad, a veces es puro aburrimiento y ganas de atención. Y sí, suele dar pena ajena sabrosa.
Andar broncando
Se dice de alguien que anda buscando bronca o metiéndose en problemas a propósito, como si trajera el pleito pegado. Puede ser por andar de bravucón, por chismoso o por no saber quedarse quieto. En resumen, esa persona siempre termina en líos y luego se hace la víctima. Y sí, cansa.
¡Aguas!
Interjección bien rápida para avisar de peligro o de que te pongas trucha. Es el equivalente a decir ¡cuidado! o ¡ojo!, y se suelta cuando algo se viene encima, literal o figurado. En Chiapas la oyes en la calle, en el mercado o en la combi, cuando alguien va a meter la pata o casi te lleva.