Se dice de alguien que está fortísimo o es durísimo, de esos que aguantan lo que les eches, ya sea en fuerza física o en cabeza. La comparación con un robledal va por lo sólido y lo difícil que es tumbarlo. Muy de vacilar a un colega cuando parece hecho de hierro. Y sí, tiene su puntito.
"Ese Aitor está más fuerte que un robledal, ayer subió al Gorbea dos veces, luego se fue de poteo y hoy curra como si nada."