Se usa cuando alguien se queda dormido tan profundo que ni un terremoto lo despierta. Suele ser después de un día matador, de pega dura, carrete o paseo bajo el sol atacameño. La idea es que duerme tranquilo, sin preocupaciones, como guagua bien cansada y con la panza llena. Y hay que admitir que suena bien tierno para lo reventado que queda uno.

"Compadre, después de subir al mirador en San Pedro y bajarnos esas chelas heladas, el Nico quedó como un bebé en la hostal, ni se enteró cuando se cortó la luz en todo el pueblo."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!