Se dice cuando alguien se empieza a comer la cabeza, se estresa o se amarga por una bobada o porque algo no le sale como quiere. También vale para cuando te pones irritable y te da el mal genio. Es bastante de la Costa, y suena más calle que decir simplemente estresarse.
"Deja la película quieta, ñero, no te ralles por esa vaina. Mejor nos vamos pa' la playa, compramos una pola y se te baja ese mal genio."