Se dice cuando alguien anda relajadísimo, de buen humor y sin que nada lo saque de quicio. Es como estar en modo paz total, con la paciencia alta y cero ganas de pelearse con el mundo. Muy de Venezuela para describir ese estado sabroso en el que todo te resbala y hasta el estrés se rinde.
"Pana, después de comerme una arepita y tirarme en la hamaca con musiquita, tenía la sangre en dulce, ni el jefe por WhatsApp me movía un pelo."