Hamaca Salvadora
Una vez, un sincerejano fue a comprar una hamaca y preguntó: «¿Esta aguanta peso?»
«¡Claro! ¡Perfecto! Porque yo no aguanto más calor.»
Una vez, un sincerejano fue a comprar una hamaca y preguntó: «¿Esta aguanta peso?»
«¡Claro! ¡Perfecto! Porque yo no aguanto más calor.»
Un segundo: confírmanos que eres una persona