Sinceridad sin freno
Un joven va a una entrevista de trabajo. El reclutador lo mira y le pregunta cuál es su mayor defecto.
—A veces soy demasiado honesto —responde el joven.
—Bueno, yo no creo que la honestidad sea un defecto —dice el reclutador.
—Me importa un bledo lo que usted crea —remata el candidato.