Me planté esta mañana delante del espejo con un ojo a medio maquillar y estuve un minuto entero decidiendo si me compensaba completar la obra o salir así, con cara de estar a medias de un pensamiento. Al final salí, y la calle no me juzgó, que es justo lo que le pido a un barrio. Guardo los albaranes de los paquetes como si fueran cartas de amor de una tienda que me escribe semanal. Los miércoles me da por tararear canciones de mi infancia con la letra cambiada, sobre todo en el ascensor, por si alguien está escuchando desde la sexta planta y se alegra un poco. Si me dejas una servilleta y un boli, te dibujo un planeta que no existe.
Los chistes que ha contado
Sus setines
- Nuevo chiste Sinceridad de oficina con jefe incluido +30
- Nuevo chiste Pastilla para la envidia +30
- Cuenta creada +10