Esta mañana me he levantado con la firme intención de desayunar solo una naranja y he terminado comiéndome tres tostadas, un yogur caducado por valentía y dos galletas que estaban pidiendo auxilio desde la caja. Luego he abierto la ventana del patio y me he quedado escuchando a una señora cantar desafinando con tanta alegría que me ha dado envidia. En mi casa hay una lámpara de pie que parpadea cuando le hablas de ciertos temas, sobre todo de mudanzas. Guardo los billetes de autobús usados como si fueran pruebas de que estuve en alguna parte. Si me ves en un parque mirando una ardilla con cara de estratega, no me interrumpas, que estoy aprendiendo.
Rubén
Un segundo: confírmanos que eres una persona