Chí-chambalear

En Yucatán se dice cuando alguien anda haciendo como que trabaja, pero en realidad está perdiendo el tiempo, dando vueltas y estorbando más que ayudando. Es el clásico que se ve bien ocupado, pero no avanza nada. Suena chistoso y bien local, perfecto para balconear al flojo sin armar pleito.

"Mario jura que ya quedó el coche, pero lleva dos horas chí-chambaleando, con la chela en la mano y el cofre abierto nomás pa’ la foto."

Puente vacilón

Se dice cuando aprovechas un festivo para hacer puente y alargar el descanso, pero en plan gozón: playa, chelas, desvelo y cero pendientes. No es solo faltar, es armar el mini viaje y vivirlo como si fueran vacaciones express. Suena muy de banda que ya está pensando en el relajo desde el lunes.

"Cayeron dos festivos pegaditos y ya sabes, pedí el viernes y armamos puente vacilón: playa en Progreso, marquesitas, chelas frías y regreso el lunes bien quemado."

¡Puchis!

Interjección muy de Yucatán para soltar cuando algo te sorprende, te impresiona o te deja con cara de ¿qué acaba de pasar? Puede ser por algo bueno, por un susto leve o por una metida de pata ajena. Es como decir “¡órale!” o “¡no manches!”, pero con sabor yucateco. Suena inocente y tiene su encanto.

"¡Puchis! ¿Ya hiciste la fila del Costco, compraste cochinita y todavía te dio tiempo de ir a la playa? Eres una máquina, primo."

Achocar

Verbo muy yucateco para cuando el calor y la humedad te pegan tan duro que te dejan aplastado, sin energía y con cero ganas de moverte. Es como decir que el bochorno te apaga el alma y te vuelve lento. Si estás achocado, lo único que quieres es sombra, agua fría y que nadie te hable.

"No manches, salí dos minutos por las tortillas y ya estoy achocado. Este bochorno de Yucatán te deja tieso, mejor me encierro con el ventilador a todo lo que da."

¡Está chido, pa!

Se dice para soltar que algo está buenísimo, que está padre o que te encantó. Chido es mexicanísimo y se usa en todos lados, pero en Yucatán le meten el pa, que es como decir compa o pa, bien de confianza. Suena cercano, relajado y con ese saborcito peninsular yucateco que engancha.

"¿Ya probaste los panuchos de la esquina? No manches, están chidos, pa. Me eché tres y todavía quiero otro."

Ponerse como huinic

En Yucatán se dice cuando alguien anda felizote y con la sonrisa pegada, como si le hubieran contado el mejor chisme del día. Es estar bien contento, medio bobo de gusto, riéndote solo y con cara de “hoy todo me sale”. Suena muy de la zona y queda perfecto para describir esa alegría que no se disimula.

"Le dijeron que ya le aprobaron la beca y se puso como huinic, sonriendo solo, hasta saludaba al perro del vecino como si fuera compadre."

Estar enfiestado

Se dice cuando alguien anda bien metido en la fiesta, con la energía a tope y cero pena. Puede ser que ya lleve unas copas encima o simplemente que esté en modo desmadre, bailando, cantando y haciendo relajo. No siempre es algo malo, pero si te pasas, al día siguiente te cobra la cuenta.

"Ayer en el antro de Mérida vi a Juan bien enfiestado, se subió a la mesa, pidió otra ronda y empezó a gritar que era el rey del perreo."

Estar enchocolatado

Se dice cuando alguien anda bien clavado con otra persona, todo enamorado y medio menso, como si trajera la cabeza en las nubes. Es ese mood de no pensar en otra cosa, sonreír por nada y hablar del crush a cada rato. Suena muy yucateco y está chistosa la imagen del chocolate.

"Desde que Mariana le dijo “hola”, José anda enchocolatado, se peina dos veces, llega temprano y hasta invita marquesitas a cualquiera con tal de verla."

Nado como mamá

Dicho yucateco para burlarte con cariño de alguien que va por la vida a trompicones: intenta salir adelante, pero por distraído o por terco se mete en problemas y acaba hundiéndose solito. No es un insulto pesado, más bien un vacile entre compas cuando alguien la riega una y otra vez. Tiene su gracia.

"Juanito ya chocó la moto, perdió la cartera y todavía llegó tarde. Ese vato anda nado como mamá, neta, ni con mapa sale del lío."

Forro

En Yucatán se usa para decir que alguien está bien guapo o que trae un look que llama la atención. También puede aplicarse a algo que se ve chido, como un outfit, un coche o hasta un corte de pelo recién hecho. Es un halago directo, de esos que se sueltan sin pena cuando alguien anda rompiéndola.

"Ñero, ese cuate sí es un forro, llegó a la fiesta y hasta la bocina se quedó en silencio de lo guapo que venía."

Anda boloncho

Expresión yucateca para apurar a alguien o meterle tantita presión cuando anda lento, distraído o de plano con flojera. Es como decir: muévete ya, échale ganas, que se nos va el tiempo. Suena regañón pero con sabor local, de esos jalones de orejas que hasta dan risa.

"¡Órale, Juan! Ya pasó el camión y tú apenas buscando la chancla. Anda boloncho, que luego andas llorando que llegaste tarde."

Andar chambelán

En Yucatán se dice de quien anda de encimoso pidiendo favores, colgándose de la banda para que le resuelvan todo. Como si trajera chambelanes de planta para cargarle las bolsas, darle aventón y hasta hacerle el mandado. Va con burla, porque la neta suena a flojera con corona.

"Mira a Sofía, otra vez anda chambelán: que si le prestas el cargador, que si la llevas, que si le compras el pan. Mano, ya que se ponga las pilas y deje de colgarse."

Echar pulpo

Se dice cuando alguien sale con la típica de “ahorita regreso” y acaba tardando un buen. Es como ir a dar una vuelta supuestamente rápida, hacer un mandado, asomarse al centro o al súper, y de paso perderse media vida. Muy de Yucatán para avisar que no cuenten contigo tan pronto.

"Voy a echar pulpo al centro por dos cosas y regreso en corto… si en una hora no vuelvo, ya saben, me agarró el pulpo y me entretuve."

Regalar ceibo

Se dice cuando alguien anda de hablador y promete regalos o favores que nunca entrega. Vamos, que te endulza el oído con el cuento de que ya merito te lo da, pero puro aire. Es una forma muy yucateca de señalar al que queda mal sin armar bronca. Y sí, da coraje.

"Mi primo jura que me va a regalar su bici desde Navidad, pero nomás me trae vueltas. Ese cuate solo anda regalando ceibo y yo ya me quedé esperando como menso."

Estar tirando hueva

Se dice cuando alguien está en plan flojera total: sin hacer nada, tirado, descansando o dejando que el tiempo pase. Puede ser relax rico o pura procrastinación descarada, según el tono. En Yucatán suena muy de casa, de hamaca y calorón, como cuando el cuerpo ya dijo: hoy no se produce.

"¿Qué onda, primo? Te marqué pa' la chamba y tú bien campante en la hamaca. No, pos hoy no sales, ¿verdad? Sigues tirando hueva con el ventilador a todo lo que da."

Estar chido

Se dice cuando algo está muy bueno, bonito o simplemente genial. Es un clásico del español de México para soltar que algo mola, que está padre o que salió de maravilla. En Yucatán también se oye sin problema, aunque no sea la palabra más yuca. Úsala para planes, ropa, música o lo que te deje contento.

"La banda llegó con bocina, marquesitas y todo el show, y la neta la fiesta estuvo bien chida, hasta el vecino salió a perrear un ratito."

Hablar yucateco

Se dice cuando alguien habla con el acento y la cantadita típica de Yucatán, con palabras y giros locales que delatan al tiro de dónde viene. No es que esté “mal” hablado, es puro sabor regional. A veces se usa con cariño y otras en plan burla, según el tono y la confianza.

"Llegó al Oxxo y pidió su refresco bien cantadito, con su hablar yucateco, y el cajero nomás le dijo: Ah, ya vi que eres de Mérida, ¿verdad?"

Estar hecho una flor

Se dice cuando alguien anda feliz, radiante y de buen humor, como si le hubieran dado una noticia buenísima. Va de verse y sentirse en la gloria, con la sonrisa pegada y cero drama. En Yucatán suena muy de casa, de esas frases que te sueltan para decirte que hoy andas brillando, literal.

"Desde que le aprobaron el crédito pa’ la moto, Juanito anda hecho una flor, saludando a todos en la esquina y hasta invitando su coquita bien campante."

Estadiar

Verbo yucateco para decir que vas al estadio, pero no precisamente a ver el partido. Es ir a hacer bulla, echar relajo, comer botanas y ponerte al día con la banda mientras el marcador te da igual. Si gritas un gol que ni viste, ya estás estadiando. Y sí, las marquesitas cuentan como parte del plan.

"El domingo vamos a estadiar, compa: llegamos temprano por las botanas, armamos la bulla y si hay gol ni cuenta, yo ando en las marquesitas."

Choco rollo

Se dice cuando alguien se pone dramático de más por una tontería, como si fuera tragedia nacional. Es armar un show, exagerar y hacerla de emoción por nada, tipo tormenta en un vaso de agua pero con más escándalo. Va con tono de regaño ligero o burla, y sí, a veces cae perfecto.

"No inventes, Andrea, nomás te pisaron el pie en el camión. Ya bájale, no hagas tanto choco rollo y camina, que ni fue para tanto."

Achuchar

En Yucatán, achuchar es apurar, empujar o picar a alguien para que se anime y haga algo ya, como meterle presión con cariño o con tantita carrilla. También vale para “échale ganas” en modo insistente. No es insulto, pero si te achuchan mucho, te sacan de quicio rápido.

"El compa no quería tirarse al cenote y ya todos sudando, así que lo achucharon: ándale pues, no seas miedoso, de una. Y zas, se aventó y salió gritando que estaba helada."

Botanón

En Yucatán se le dice botanón a una botana en versión gigante, de esas que pides para compartir mientras estás echando la chela o el trago. No es el platito tímido de cantina, es un montón bien servido que llega a la mesa y ya te anda llenando antes del plato fuerte. Bendición y trampa a la vez.

"N'ombre, pedimos un botanón de nachos y al rato ya ni hambre teníamos, puro estar picando y echando chela como si nada."

Estar de gustazo

Se usa para decir que algo está buenísimo o que te dio un gustazo de los buenos, de esos que te dejan feliz y bien servido. Puede ser comida, un plan, una tarde de relax o hasta un masaje. Es muy de Yucatán y suena a puro disfrute, como cuando todo sale redondo y sin prisas.

"Fuimos al mercado, me eché cochinita con su cebollita morada y el agua de horchata, y neta todo estuvo de gustazo, ya hasta quería pedir otra vuelta."

Chis pasa

Expresión muy yucateca para quitarle hierro a algo y decir que no pasa nada, que todo tranqui. Se suelta cuando alguien la riega poquito, llega tarde o se le olvida algo, y tú le bajas el drama en dos palabras. Suena amable, relajada y bien de la península. Y sí, pega un montón.

"Se me cayó el refresco en la mesa y ya estaba yo sudando. Chis pasa, ahorita lo limpiamos y seguimos con la plática, no te me estreses."

Pichacote

En Yucatán se usa para hablar de alguien que anda acelerado, con prisa y medio alborotado, como si todo el día fuera una carrera. Va de aquí para allá sin parar, a veces sin mucha organización, y suele traer el estrés pegado. No siempre implica llegar tarde, más bien es ese modo turbo permanente.

"Ese Luis anda pichacote desde las siete, va y viene por toda la casa, se le olvidan las llaves, regresa por el celular y todavía pregunta por qué no le rinde el día."

Andar chuchul

En Yucatán se dice cuando andas bien bajoneado: cansado, sin pila, medio derrotado o con cero ganas de hacer nada. Puede ser por desvelo, calorón, cruda o porque la vida te dio una revolcada. Es como estar en modo hamaca, pero sin el glamour. Suena chistoso y queda perfecto para quejarse sin drama.

"Ayer me fui de parranda y hoy ando chuchul, tirado en la hamaca con mi agüita, ni pa' ir por unos panuchos me da."

Andar como tambor de fiesta

Dicho yucateco para cuando alguien anda medio mareado o ya bien pedo, tambaleándose y yéndose de lado como si fuera el tambor en plena fiesta, sonando y rebotando por todos lados. Se usa en plan de carrilla, no tan pesado, para señalar que ya se pasó de copas y va dando pena ajena.

"En la vaquería se echó tres chelas y dos shots, y ya andaba como tambor de fiesta, rebotando entre las sillas y pidiendo otra."

Chucho moncho

Se le dice al que va de listillo, presume de que se las sabe todas y se quiere lucir, pero a la mera hora la riega y queda en ridículo. Es como el típico que habla con seguridad de más y termina metiendo la pata. En Yucatán suena bien sabroso y medio burlón, la neta.

"Mira al chucho moncho de Juan, llegó bien gallito a explicarle al jefe y terminó confundiendo los números, ahora todos andan muertos de risa en la oficina."

Quex

Interjección yucateca para soltar un ¿qué? de golpe cuando algo te saca de onda. Es sorpresa, incredulidad o un mini reclamo, según el tono. Se escribe mucho como Quex en chats, como si fuera un qué con acento y actitud. Muy de la península yucateca, con ese saborcito local que pega con el calor.

"Le dije que el profe canceló el examen y que igual hay tarea, y mi compa se quedó tieso: Quex, ¿entonces pa’ qué vine?"

Tirar rostro

Se dice cuando alguien anda presumiendo, luciéndose o queriendo llamar la atención, como para que todos lo volteen a ver. Puede ser por ropa, carro, dinero o pura actitud, y casi siempre suena a que lo hace medio descarado o mamón. Vamos, el clásico que llega y se cree la gran cosa.

"Llegó al malecón con lentes nuevos y música a todo volumen, y ahí lo ves tirando rostro como si fuera famoso, nomás esperando que lo volteen a ver."

Estar chido, chévere

Se dice cuando algo o alguien está buenísimo, muy cool, de lujo, o simplemente que está con madre. Es una forma bien informal de soltar que te encantó y que te dejó impresionado. Mezcla dos palabras muy populares en México y el Caribe, así que suena medio híbrida, pero se entiende al vuelo.

"¿Ya viste el carro nuevo del primo? Está chido, chévere, neta. Hasta mi tía dijo: qué bárbaro, ese sí se la rifó."

Regalarse una torta

En Yucatán se usa para decir que te vas a dar un gustito, normalmente de comida, aunque no sea necesario. Es como premiarte por aguantar el día o por cualquier pretexto. Puede ser una torta, unos tacos o lo que se te antoje. Suena bien casual y bien de barrio, y la neta se antoja.

"Cobré la quincena y ni lo pensé, me regalé una torta de cochinita con su chilito y una coca, pa' que amarre y se me olvide el calorón."

Jarear

Verbo muy yucateco para decir que alguien anda flojeando, perdiendo el tiempo o haciéndose pato, normalmente tirado en la hamaca y sin prisa por hacer nada. No es descansar bonito, es más bien estar en modo tibio, dejando que el día se vaya. Suena chistoso y queda perfecto para balconear al que no se apura.

"Apúrate, mano, que ya es tarde. Si llevas a Pedro, se va a quedar jareando en la hamaca y ni el mandado vamos a hacer."

Estar en el castillo

Se dice de alguien que anda bien distraído, como en su mundo, sin enterarse de lo que pasa alrededor. Vamos, que está en la luna, pensando en la inmortalidad del cangrejo o viajando mentalmente mientras todos los demás están en la vida real. Sirve para regañar con cariño o para echar carrilla leve.

"¡Juanito, ya bájale! Estás en el castillo otra vez y ni has empezado la tarea, luego no andes llorando con la maestra."

Exprimir la calabaza

Dicho yucateco para cuando alguien le va a sacar jugo a una situación hasta el final, ya sea dinero, ventaja o puro beneficio. Implica insistir, apretar y no soltar, a veces con maña y colmillo. Vamos, que no se conforma con poquito y quiere exprimirlo todo, aunque toque ponerse medio vivo.

"El compa ya vio que el cliente paga sin chistar y ahí va, exprimir la calabaza con extras, propina y hasta envío, bien quitado de la pena."

Dibujarse un taco

Expresión yucateca para decir que te vas a preparar algo de comer, casi siempre algo rápido y bien antojable, porque ya te rugió la panza. Es como armarte un taco con lo que haya, sin tanta ceremonia, nomás para calmar la tripa. Suena chistosa porque es como si el taco apareciera por arte de magia.

"Ñaño, ya me rugió la panza bien feo, mejor nos dibujamos unos tacos y luego ya caemos al partido, ¿no?"
¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!