Se dice cuando alguien sale bien arropado, con tantas capas que parece tamal envuelto en hoja. Va para el que trae chamarra, suéter, bufanda y hasta cobija, todo al mismo tiempo, normalmente por el frío o por exagerado. Es burla leve, cero mala onda, y pinta perfecto los inviernos bravos del norte.
"No manches, el Juan salió al centro andando como tamal: chamarra, suéter y bufanda, y todavía se echó la cobija encima. De lejos parecía que iba envuelto pa’ llevar."