Se usa para decir que alguien anda a las corridas, lleno de mandados y obligaciones, sin tiempo ni para rascarse la cabeza. Es esa sensación de que el día no te alcanza y vas de acá para allá como trompo loco. Muy típica cuando te cargan de favores, trámites y quilombos varios. Y sí, todos hemos andado mandados alguna vez.

"Che, ni me llames para el fulbito, hoy ando mandado con los mandados de mi vieja, el laburo y encima el perro se me escapó al patio del vecino."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!