Se dice cuando alguien mezcla cosas que no tienen nada que ver, como comparando peras con tornillos. Vamos, que se está montando una película y no está pillando el punto de lo que toca.
"Pero vamos a ver, Paco: que yo te he dicho que llegues a las ocho, no que me traigas ocho cervezas… estás confundiendo la velocidad con el tocino otra vez, criaturita divina!"