España, colega, es un fiestón de sol, arte y buena gente que te engancha desde el primer momento. Desde las playas de postal que te invitan a un buen chapuzón, hasta los pueblos con encanto y las ciudades con historia que te dejan con la boca abierta. Su gente es puro salero, con esa chispa y esa alegría que contagian, siempre con una tapa en una mano y una caña en la otra.
¡Que empape!
Se usa sobre todo cuando hay bebida o salsa de por medio, para decir que algo vaya bien cargado, bien mojado o que corra a lo grande. También puede usarse en plan ánimo, como diciendo: que se note, que sea a lo bestia.
Montar un pollo
Se usa cuando alguien arma un escándalo fuerte, se enfada muchísimo o hace un drama épico por algo que quizá no es para tanto. Es como pasar de cero a telenovela en un segundo. Puede ser por celos, por una falta de respeto o simplemente porque a la persona le encanta el salseo y perder los papeles.
Dar la lata
Molestar o fastidiar a alguien de manera insistente.
Montar un gallo
Se dice cuando estás hablando y, de repente, la voz te pega un gallo: se te quiebra, te sale un gallito ridículo y te quedas vendido delante de todo el mundo. Suele pasar por nervios, por la garganta seca o por estar medio afónico. Da una vergüencita tremenda, pero también es comedia pura.
Tocar las pelotas
Molestar o fastidiar a alguien que está tranquilo o concentrado en sus asuntos.
Viejo verde
Un hombre mayor que muestra de manera evidente su interés sexual, especialmente hacia personas mucho más jóvenes.
Partirse el culo
Reírse mucho, algo que te hace tanta gracia que no puedes dejar de reírte.
Ir como pollo sin cabeza
Se usa para decir que alguien anda súper acelerado, haciendo mil cosas a la vez pero sin orden ni concierto. Va de un lado a otro, se agobia, se estresa y al final no resuelve nada. Es como modo caos activado, mucho movimiento y cero organización. Y hay que admitir que a veces ver a alguien así hace hasta un poco de gracia.
Achilipú
Se suelta cuando algo sale redondo, te libras por los pelos o consigues un éxito que ni tú te creías. Tiene un punto de celebración canalla, como un grito de victoria con mucho arte. Es más de cachondeo que de épica, muy de decirlo con risas y algún bailecito improvisado, y la verdad es que engancha bastante.
Irse a tomar viento
Expresión para decir que algo se ha ido al carajo, que se ha estropeado del todo o que un plan se ha venido abajo sin remedio. También se usa para mandar a alguien a paseo, en plan corte seco. Es bastante común por España, y suena más fina de lo que realmente significa.
Llevarse un Chasco
Significa "llevarse una decepción", "decepcionarse". Especialmente cuando creías que algo iba a salir bien pero de repente sale mal o fatal.
Ser un flipao
Se le dice a alguien que va de sobrado y se cree más de lo que es. Va por la vida como si fuera el rey del mambo, presumiendo y montándose su película, pero luego la realidad le pega un corte. Es bastante despectivo, aunque también se suelta en plan cachondeo entre colegas. Y sí, a veces acierta de pleno.
Montar un pollo
Formar un escándalo, generalmente alguien que se enfada por algún motivo.
Manda huevos
Se usa para quejarse o mostrar indignación cuando pasa algo que parece increíble, injusto o muy molesto. Es como decir: 'no me lo puedo creer, qué cara tienen'.
Que te den morcilla
Expresión para mandar a alguien a paseo con cierto enfado o hartazgo. Es como decir que te dejen en paz o que se busquen la vida, normalmente después de que te hayan tocado mucho las narices.
Con dos huevos
Expresión que significa hacer algo con valentía y coraje. Aunque puede tener connotaciones machistas, se usa para referirse a alguien que actúa con determinación.
Tener más cara que espalda
Tener poca vergüenza y actuar sin importar lo que piensen los demás, a veces incluso de manera descarada.
Estar hasta los huevos
Estar harto o muy cansado de algo. Es cuando ya no aguantas más una situación.
Hacer las trece catorce
Engañar o perjudicar a alguien con mala leche, aprovechándose de su confianza o de que no se entera. Es como hacerle una jugada sucia o un truco para dejarle tirado.
Caer en saco roto
Cuando sueltas un consejo, una queja o una indirecta y la otra persona pasa olímpicamente. Vamos, que lo que dices no sirve para nada porque entra por un oído y sale por el otro: cae en saco roto.
Vivir en el mundo de Yupi
Se dice de alguien que tiene el detector de realidad escacharrao y que navega por la vida en modo fantasía total. El origen es un flashback ochentero de la tele española donde un alienígena naranja y buena gente llamado Yupi flipaba con todo porque venía de un planeta donde no existía la maldad ni los marrones. La peña adoptó el nombre pa chulearle al que va por la calle como si estuviera en un videoclip de gominola, ignorando los problemas y montándose unas películas que ni en Hollywood.
Darse un garbeo
Significa salir a dar una vuelta tranquila, sin rumbo fijo ni prisa, solo para estirar las piernas, mirar escaparates o cotillear un poco el ambiente. Es el paseo de andar por ahí porque sí, a veces para despejarte y a veces para ver quién anda suelto. Sencilla, útil y muy de calle.
Achilipú
Achilipú no tiene un significado literal, viene de una rumba flamenca y se usa como exclamación festiva, muy de cachondeo. Sirve para darle rollo, alegría y un punto gitano y flamenco a lo que dices. Es como un grito de buen rollo que sueltas cuando estás motivado. Y oye, pega con cualquier juerga.
Estar en el ajo
Se dice cuando alguien está metido en un asunto, un plan o un lío, normalmente porque sabe lo que hay y participa, aunque se haga el despistado. Muchas veces tiene ese puntito de secreto, chanchullo o conspiración de bar. Vamos, que no cuela lo de yo pasaba por aquí, porque estabas dentro.
Pamplina
Se dice para quitarle importancia a algo o para llamar tontería a lo que te están contando. Vamos, que es como soltar un no me vengas con cuentos, eso es una pamplina. Se usa en un montón de sitios, no es algo solo de Galicia. Suena un pelín viejuno, pero sigue teniendo su puntito.
Creerse la última Coca-Cola del desierto
Se dice de alguien que va de estrella y se cree lo más de lo más, como si fuera imprescindible y todo el mundo tuviera que aplaudirle. Normalmente se usa con ironía, para bajarle los humos a quien presume demasiado o se pone intenso. Vamos, que se cree un tesoro único y en realidad es uno más.
Consejos vendo y pa' mí no tengo
Dicho para señalar, con retranca, a quien va dando lecciones y consejos a todo el mundo, pero luego en su vida no se aplica ni uno. Vamos, que predica mucho y practica poco. Se suelta para pinchar un poco y dejar claro el doble rasero sin montar un drama.
Armar la marimorena
Expresión clásica para decir que alguien monta un follón de los gordos, un jaleo tremendo o un alboroto que rompe la calma del sitio. Se usa cuando la cosa se desmadra de repente y todo el mundo acaba mirando. Tiene un puntito castizo y dramático, como de taberna antigua, y por eso suena tan redonda.
Mequetrefe
Se usa para llamar a alguien poca cosa, sin importancia, algo inútil o metepatas, que va de listo pero en realidad es un pringado.
Echar un cable
Expresión muy típica para decir que ayudas a alguien cuando está liado, agobiado o no llega ni de coña. Es como arrimar el hombro, pero dicho en plan colegueo. Se puede usar tanto para cosas serias como para chorradas del día a día, y la verdad es que suena bastante majo.
¡Qué morro tienes!
Se le suelta a alguien cuando tiene mucha cara, mucho descaro o se aprovecha de la situación sin cortarse un pelo. Es como decirle que es un jeta, pero con ese puntito de cachondeo y reproche a la vez. Vale para el que se cuela, escaquea o pide favores como si nada. Y sí, a veces hasta da envidia.
Hacer puente
Se dice cuando te pillas libre el día que queda entre un festivo y el finde, o entre dos festivos, para montarte un finde XXL. Vamos, que conectas los días como si fueran un puente y te desapareces del curro o de clase. No siempre es de vago, pero hay que admitir que suena a planazo.
Estar a por uvas
Se usa cuando alguien está empanado perdido, que no se entera de nada de lo que pasa a su alrededor y va como con retraso mentalmente. Es el típico que le hablas y tiene la mirada en modo pantalla de salvapantallas. Vamos, que está en su mundo y el resto del planeta le va con lag. Y hay que admitir que a veces hace gracia.
¡La madre que parió a Panete!
Exclamación castiza para soltar cuando algo te saca de quicio o te deja loco, ya sea por cabreo o por sorpresa. Es como decir la madre que lo parió, pero con el toque de Panete, que suena a personaje de barrio y le da más gracia al drama. Se usa mucho en plan desahogo.
Echarse una caña
Expresión típica para decir que te vas a tomar una caña, o sea, una cerveza de grifo en vaso pequeño, casi siempre en un bar. Suele implicar plan tranquilo y social: quedar con colegas, picar algo y ponerse al día. No es emborracharse, es más de terraceo y charla.
Estar como una regadera
Se dice de alguien que está un poco loco o chiflado, que suelta ideas rarísimas o se comporta de forma impredecible. No suele ser un insulto duro, más bien una forma de vacilar con cariño cuando alguien se pasa de original o va en su mundo. Vamos, que le falta un tornillo y tan pancho.
Contigo, pan y cebolla
Dicho para soltar que, por amor o por cabezonería romántica, te da igual la falta de pasta o las penurias: con esa persona tiras pa’lante aunque solo haya pan y cebolla. Es como decir que el cariño lo puede todo, aunque luego la realidad te pegue un bofetón. Muy de promesa intensa.
Ser uña y carne
Se dice de dos personas que van pegadas como chicle, súper compinches, de esas que se entienden con media mirada y siempre van en pack. Puede ser amistad, pareja o colegas de toda la vida. Vamos, que si uno se mete en un lío, el otro ya está dentro también. Y sí, suele venir con risitas y planes.
Más lento que burro en bajada
Dicho para soltarle a alguien que va desesperantemente lento, que tarda la vida en hacer cualquier cosa y te saca de quicio. Es una comparación exagerada y muy de barra de bar, de esas que se dicen con sorna cuando el colega está empanado o se queda pensando en bucle. No es precisamente un piropo.
Montar una película
Se dice cuando alguien se inventa o se monta un drama enorme por una tontería, exagerando la situación como si estuviera en una telenovela. También vale para cuando alguien se hace una historia en la cabeza y la cuenta como si fuera real. Vamos, que en vez de hablarlo normal, te monta el show.
Estar como una tabla
Se dice de alguien que está muy fuerte y marcado, con el cuerpo duro y recto, como si fuera una tabla. Vamos, que tiene abdominales para rallar queso y brazos que no caben en la manga. También puede sonar un pelín exagerado o de vacile, según el tono y la confianza.
Estar hasta los huevos
Se dice cuando estás hartísimo, hasta el límite, de una persona, una situación o una rutina que ya te tiene frito. Es vulgar, sí, pero súper común y muy expresiva. Vale tanto para enfado como para agotamiento mental. Si la sueltas, es que ya no te queda paciencia ni para un café.
Dar en el clavo
Se dice cuando alguien acierta de lleno, como si hubiera encontrado justo la solución o la respuesta correcta. Vale para ideas, diagnósticos, comentarios y hasta para pillar lo que pasa sin que te lo expliquen. Es bastante común en toda España y suena a victoria pequeña pero contundente. Y sí, da gustito decirlo.
Prometer hasta meter
Dicho bastante bruto que se usa para señalar a quien promete de todo para conseguir lo que quiere, normalmente ligar o acostarse con alguien. Vamos, que te vende la moto con tal de “meterla” y luego, cuando ya ha conseguido lo suyo, desaparece o se desentiende. Suena machirulo si lo sueltas sin filtro, pero existe y se oye.
Estar en la cima
Se dice cuando estás en tu mejor momento, con la moral por las nubes y la sensación de que lo estás petando. Puede ser por un logro, por racha o por puro subidón de ego. Vamos, que te ves arriba del todo y nadie te tose. Ojo, que si te flipas mucho, la bajada luego pica.
Estar al loro
Se dice cuando estás atento a lo que pasa, con los ojos bien abiertos y sin despistarte. Vale para enterarte de un cotilleo, pillar una indirecta o no caer en una trampa. Es como decir estar espabilado y al tanto de todo. Muy de calle y súper útil para avisar a alguien.
Echar una mano
Se dice cuando pides ayuda o cuando te ofreces a colaborar en algo, normalmente de forma informal y sin tanto drama. Vale para un favor rápido o para currar un rato juntos, desde montar un mueble hasta sacar adelante un marrón. Es de las frases más útiles del día a día, y queda siempre bien.
Estar chupado
Se dice cuando algo es facilísimo, que sale sin esfuerzo y casi sin pensar. Vamos, que es pan comido, un paseo o coser y cantar. Se usa mucho para exámenes, trámites o cualquier cosa que te esperabas dura y al final era una tontería. Suena muy de España y bastante cotidiano.
Estar al loro
Se dice cuando tienes que estar atento, espabilado y con el radar puesto para no perderte nada. Vale para un aviso, un cotilleo o una situación donde conviene ir con ojo. No es postureo, es supervivencia cotidiana. Muy de calle y súper útil cuando alguien te suelta un: ojo, que se viene movida.
Hacer la cobra
Se dice cuando alguien intenta darte un beso o un acercamiento cariñoso y tú lo esquivas echando la cabeza para atrás en el último segundo, dejando a la otra persona con cara de póker. Es el clásico amago de beso fallido, muy de fiesta y de momentazo incómodo. Si sale fino, hasta da risa.