Se dice de alguien que tiene el detector de realidad escacharrao y que navega por la vida en modo fantasía total. El origen es un flashback ochentero de la tele española donde un alienígena naranja y buena gente llamado Yupi flipaba con todo porque venía de un planeta donde no existía la maldad ni los marrones. La peña adoptó el nombre pa chulearle al que va por la calle como si estuviera en un videoclip de gominola, ignorando los problemas y montándose unas películas que ni en Hollywood.
"El nota quería pagar la pizza con billetitos del Monopoly, jaja... es que de verdad, este tío vive en el mundo de Yupi."