Antioquia es la tierra paisa de punta a punta, emprendedora, orgullosa y con un acento que canta. Medellín es la ciudad de la eterna primavera y los antioqueños te reciben con una bandeja paisa que alimenta el alma. Aquí el "pues" y el "parce" son más que palabras, son identidad.
"Dormir como un tronco, pues significa dormir profundamente, de forma muy pesada y sin despertarse con facilidad. Por ejemplo, ayer estaba tan cansado que me metí en la cama y dormí como un tronco toda la noche, sin oír ni siquiera el despertador."
"Dormir como un tronco. Esto es estar tan reventado o no, pero que duermes súper a gusto. De un tirón que no te enteras y pasa algo alrededor. Súper bien. Por ejemplo, yo anoche estaba tan reventado que estaba todo el mundo de fiesta en mi casa y yo de repente me tumbo en el sofá y boom, me dormí como un tronco. Vamos que cuando me desperté ya no había nadie. Y yo súper a gustito."
"Parcera. Palabra muy usada en Colombia para hablar de una amiga cercana, casi hermana, con la que compartes chismes, tragos, dramas y alegrías. Es esa compa que está firme en las buenas y en las malas, la que te salva de los ex-tóxicos y de las crudas. Suena cálido callejero y con bastante sabor colombiano, la verdad. Por ejemplo, oye, parcera, caiga de la casa que armamos la parranda con picada, vallenato a todo taco y terminamos viendo el amanecer en la playa."
"Vainazo. En la Costa Caribe, y en Magdalena en particular, un vainazo es como un golpe de realidad que sale malísimo. Puede ser un intento fallido, una situación incómoda o un comentario que te deja frío. Es como decir que algo fue una vaina bien chimba, pero con ese sabor costeño que duele y hace reír a la vez. Por ejemplo, hermano, me tiré el discurso todo romántico en la playa y tremendo vainazo. La pelada se paró, se sacudió la arena y se fue con el del parlante."
"Guaro. En Cundinamarca, guaro es el aguardiente, es el licor blanco que se baja a punta de shots en cada fiesta. Es casi un símbolo regional, se comparten ronda y siempre hay alguien diciendo que con guaro se arreglan penas, amores y hasta la timidez. Eso sí, entra suave pero al otro día pasa factura sin piedad. Por ejemplo, parce, deje de hacerse el fino y pases el guaro, que con esa cara de trasnocho igual ya todo el mundo sabe que anoche se dio su buena fiestada."
"¡Juepucha! Interyección bien colombiana para soltar cuando algo te sorprende, te emociona o te sale mal, tipo cuando te das un golpe o se te cae el celular. Es la versión más suave y presentable de jueputa, perfecta para decirle adelante de la abuelita sin que te mire feo. Igual suena con toda la fuerza. Por ejemplo, ¡Juepucha! Me distraje dos segundos y se me fue el bus. Ahora me toca quedarme acá como un bobo esperando otro."
Dormir como un tronco
Se dice cuando alguien se queda dormido a lo bestia, de esos sueños profundos que no los despierta ni el timbre. Es la típica escena de llegar reventado, caer en la cama y desaparecer del mundo, a veces roncando sabroso. En Antioquia suena muy natural para remarcar que la persona quedó KO.
Guaro
En Cundinamarca guaro es el aguardiente, ese licor blanco que se baja a punta de shots en cada fiesta. Es casi un símbolo regional, se comparte en ronda y siempre hay alguien diciendo que con guaro se arreglan penas, amores y hasta la timidez. Eso sí, entra suave pero al otro día pasa factura sin piedad.
Vainazo
En la Costa Caribe, y en Magdalena en particular, un vainazo es como un golpe de realidad que sale malísimo. Puede ser un intento fallido, una situación incómoda o un comentario que te deja frío. Es como decir que algo fue una vaina bien chimba, pero con ese sabor costeño que duele y hace reír a la vez.
Parcera
Palabra muy usada en Caldas y en general en Colombia para hablar de una amiga cercana, casi hermana, con la que se comparte chisme, cafecito, problemas y alegrías. Es de esas expresiones que suenan cálidas, de confianza total, y que a veces se sueltan hasta con desconocidas cuando cae bien la vibra. La versión masculina es parcero.
Juepucha
Interjección pa soltar cuando algo te sorprende, te da rabia o te deja frío, sin irte de una a la grosería completa. Es la versión suavizada de hijuepucha, que a su vez viene del insulto clásico, pero acá se usa más como desahogo que como ataque. En el Huila se oye a cada rato en la calle.