Boyacá es verde esmeralda, puentes coloniales y un frío que cala los huesos pero calienta el alma. Los boyacenses son gente de campo con orgullo campesino, guardianes de tradiciones y de un acento que suena a tierra y a historia.
"Se le fueron las luces es una expresión que se utiliza cuando alguien actúa de manera muy distraída o que quizás toma una decisión demasiado apresurada. Por ejemplo, como dejar las llaves dentro del carro, hermano, se le fueron las luces."
"Mucho tilín tilín y nada de paletas es una expresión que se usa para criticar a alguien que habla, que promete o que presume mucho, pero que en realidad produce pocos resultados concretos. Por ejemplo, en el trabajo llevan un año prometiéndome un aumento de sueldo, pero ja, mucho tilín tilín y nada de paletas."
"Y esta rosa es una expresión que se utiliza para mostrar sorpresa ante una conducta inesperada o que nos parezca sospechosa de parte de alguien. Por ejemplo: oiga, ¿usted llegando temprano? ¡Y esta rosa!"
"¿Qué jartera se utiliza cuando algo te da mucho aburrimiento, te causa molestia o fastidio, o simplemente tienes mucha pereza de hacer algo? Por ejemplo, uy, ese trámite que me tocó ir a hacer a la alcaldía es una jartera."
"Que paila es una expresión que se utiliza para denotar que algo salió mal, que una situación es desafortunada o que alguien está en problemas. Por ejemplo: no, imagínense, parece que perdí el celular y además me vaciaron la plata del banco. No, qué paila."
Se le fueron las luces
Se dice cuando alguien se muestra muy distraído, actúa sin pensar o toma una decisión apresurada como si perdiera el juicio.
Mucho tilín tilín y nada de paletas
Expresión usada para criticar a quien habla, promete o presume mucho, pero entrega pocos resultados concretos. Pura fachada y cero sustancia.
¿Y esta rosa?
Expresión colombiana que se usa para mostrar sorpresa o extrañeza ante un comportamiento inesperado o sospechoso de alguien. Es muy de jóvenes y suelta el comentario justo cuando algo no cuadra.
Qué paila
Se dice cuando algo salió mal, quedó feo o ya no tiene arreglo. Es ese lamento bogotano para soltar un “qué mala suerte” o “estamos jodidos”, pero en versión callejera y bien rola. Sirve para planes que se dañan, embarradas y situaciones donde toca resignarse y seguir, así duela.
¡Qué jartera!
Se suelta cuando algo te da una pereza brutal o te parece un fastidio tremendo. Es como decir “qué lata”, “qué mamera” o “qué pereza”, pero con sabor santandereano y un puntito de queja sabrosa. Sirve para planes, trámites, gente intensa o cualquier cosa que te drene la vida.