Se dice cuando alguien ya está re comprometido con su pareja, como si tuviera el anillo puesto aunque no haya boda ni nada. Implica que está medio atado sentimentalmente y que cambió el plan de vida: menos joda, menos salidas y más modo pareja. Suele decirse en tono de cargada entre amigos, con un toque de envidia sana.
"Mirá a Juan, está anillado mal, el sábado le dijimos de ir a la costanera y cayó con la novia y un termo de mate."