Se dice de alguien que está a tope, con una energía que no es normal: habla sin parar, se mueve, se viene arriba y no hay quien lo siente. Vamos, como si se hubiera metido tres cafés y un Red Bull, o como si el cuerpo le fuera con turbo. Muy de cachondeo para describir a un hiperactivo del momento.
"Fuimos a casa de Juan y su primo estaba como un puerto, no callaba ni debajo del agua y encima quería ponerse a bailar sevillanas en el salón."