Se dice cuando alguien anda contentísimo, acelerado y con una emoción que se le sale por las orejas. Está motivado a tope, como con azúcar en la sangre, y no suelta el tema ni para respirar. En Barinas suena medio juguetón, como para vacilarlo un pelo, pero sin mala intención.
"Desde que a Juan le soltaron ese proyecto, está de lo más fruti, llega a la oficina hablando a mil y no cambia el cassette ni pa' tomar agua."