Se dice de alguien que está colgado, distraído o soñando despierto, como si su cabeza estuviera en otro planeta y el cuerpo acá, de adorno. Es una forma bien paraguaya de llamar la atención sin ponerse pesado, con ese toque guaraní de fondo. Vamos, que no te registra ni aunque le toques bocina.
Se le dice a alguien cuando está re colgado, distraído o en su mundo, como si tuviera la cabeza flotando lejos y no pescara nada de lo que pasa alrededor. Es la versión paraguaya de estar en la luna, pero con guiño local a Asunción. Ideal para retar con cariño al que vive en Narnia.