Se dice cuando alguien está en su elemento, haciendo justo lo que se le da de lujo y encima lo disfruta. Vamos, como pez en el agua, pero con saborcito mexicano. Aplica para el trabajo, un hobby o cualquier situación donde esa persona brilla sin esfuerzo y se nota que ahí manda.
"Desde que lo pusieron a armar la carnita asada en la fiesta, Juan anda en su mero mole, bien feliz, echando cotorreo y hasta dando órdenes como si fuera el chef."