Se dice cuando estás metido en un enredo o en un problemón y no ves la salida, como si te hubieran soltado en la jungla sin mapa. Vale para trámites, tráfico, dramas con el jefe o cualquier caos que te tenga dando vueltas. No es que haya monos, pero a veces se siente igual.
"Chamo, entre el tráfico, el banco caído y que se me descargó el teléfono, quedé en una selva y ni sé por dónde empezar."