Se dice cuando estás helado de frío, tieso, como si te hubieran dejado en la nevera. Es muy de la zona y suena súper natural para quejarte del tiempo o de un sitio con el aire a tope. Vamos, que no es fresquito, es frío del que te deja temblando y con cara de pocos amigos.
"Quillo, apaga el aire que me tendría que haber traído la chaqueta, estoy arrecío y no siento ni los dedos."