Extremadura es la España que pocos conocen y todos deberían. Tierra de conquistadores, jamón ibérico de bellota y atardeceres infinitos. Los extremeños son gente noble, hospitalaria y con un acento que suena a campo y a tradición. Aquí la vida va despacio y el migas extremeño es un manjar.
"La expresión un socucho significa un rincón escondido, un habitáculo muy pequeño, oscuro, estrecho y a menudo desordenado. Por ejemplo, tienes el piso precioso, pero no sé cómo te apañas para meter tantas cosas en ese socucho que tienes por lavadero."
"La expresión estar empanado se usa para referirse a alguien que está despistado, distraído o no se entera bien de lo que pasa. Por ejemplo, hoy estoy muy empanado y no me entero de nada de clase de lengua."
"Estar empanado o empanar. Dígase de ese amigo o amiga que todos tenemos que vive en Babia, despistado de la vida absoluta, que es que estás pero no estás, que está como ausente, ¿no? Mientras se le pasan todas las cosas por delante de la cara. Por ejemplo, puede ser ese compañero de instituto que se queja de un examen y yo me cago en la hostia, que es que ha entrado cosas que no ha dado, tío. Es que justo este ejercicio yo sé que es que no lo ha explicado. Y yo que está hablando, que está hasta empanado. Claro que lo dijo ayer justo antes de que tocara la sirena. Pero claro, es que estás empanado, siempre igual, no echas cuenta."
"Tío, estás empanado, te vas a dejar el grifo encendido toda la noche"
"La expresión eres un melón se usa de forma coloquial para decirle a alguien que ha hecho o dicho algo tonto, despistado o poco inteligente. Por ejemplo, ¿Has olvidado la llave otra vez en la casa? Eres un melón."
"De sopetón significa que algo pasa de golpe, de manera totalmente imprevista, súbita y sin dar ningún tipo de aviso. Te agarra completamente por sorpresa y te deja recalculando. Por ejemplo, estábamos charlando tranquilos y de sopetón se cortó la luz en toda la cuadra. Nos quedamos oscuras pero en un segundo nomás."
"Oye, tengo que enseñar la expresión de sopetón. De sopetón es de golpe, del tirón, de repente. Por ejemplo, yo estaba ya andando así, tan tranquilo, y de sopetón me salió un nota y me dijo... ¿Qué me dijo? A ver, me dijo... Me dijo, oye, ¿te vienes conmigo a comerte una pizza? Y yo que no lo conozco de nada, ¿sabes? Así que, nota ahí. Tú imagínate la situación. Yo ahí sentado, y de sopetón, un nota que llega y me dice, oye, ¿te vienes a comerte una pizza? Al final le dije que sí y nos lo pasamos de lujo"
"Echar raíces significa establecerse en un lugar de forma estable y duradera. Por ejemplo, después de muchos años viajando, decidió echar raíces en una pequeña ciudad."
Socucho
Se dice de ese cuartucho o rincón pequeño, oscuro y medio escondío donde cabe más trasto del que permite la física con educación. Tiene un punto despectivo cariñoso, porque no es solo un sitio chico, es un agujerillo apretado y desordenao que da hasta ternura si es tuyo. Muy de lavadero, trastero o cuartillo con vida propia.
Ser un melón
Se le dice a alguien que es un melón cuando está despistado, no pilla una o hace una torpeza de las de manual. No suele ir con mala leche, más bien es el típico vacile entre colegas o en casa. Vamos, que te lo sueltan cuando estás en modo empanado y dando la nota sin querer.
De sopetón
Se usa para hablar de algo que pasa de repente, sin avisar y que te deja medio loco, como un golpe inesperado. Puede ser un porrazo físico o una noticia que te deja pillado, de esas que te cambian el gesto en un segundo. Es muy típica para remarcar que no te dio tiempo ni a parpadear, todo fue de sopetón.
Echar raíces
Se usa cuando alguien se queda tantísimo en un sitio que ya parece parte del paisaje. Vamos, que no se mueve ni con grúa y da la sensación de que le están brotando raíces por las suelas. Vale tanto para quien se apalanca en un bar como para quien se instala en un barrio o en un pueblo y ya no hay quien lo arranque de ahí.
Estar empanado
Es cuando vas en modo avión total, despistado y lento de reflejos, como si el cerebro estuviera rebozado y no pasara ni una señal. Te hablan, te repiten las cosas y tú mirando al infinito, a por uvas. Se suelta mucho en plan vacile entre colegas, no como insulto gordo, aunque si te lo dicen… suele ser porque lo estás.