Chaco es calor, quebracho y una gente que resiste todo con una sonrisa. Los chaqueños viven en una tierra dura pero generosa, con tradiciones criollas bien arraigadas. Aquí el chipá es desayuno y el chamamé es banda sonora de la vida diaria.
"Tener chamuyo. Se dice de alguien que tiene mucha labia y sabe chamuyar, o sea, habla lindo para convencer, levantar o zafar de una situación. Puede ser encanto genuino o puro verso, depende del personaje. Básicamente es saber vender humo con cara de santo y salir ganando. Y sí, a veces funciona demasiado bien. Ejemplos. El Carlos cae al kiosco, tira dos frases y ya le dieron yapa y descuento. Tiene un chamuyo terrible, te duerme con una sonrisa. Mi tía en la feria se hace amiga de todas las caseras y siempre vuelve con el carro lleno y la billetera intacta. Tiene más chamuyo que el abogado del diablo. El pibe en la joda encara a todas con un verso de película y funciona. Tener chamuyo es como tener superpoderes de la lengua, te salva hasta de la llorona más fiera."
"Tener alma de abuela es tener hábitos tranquilos o antiguos. Por ejemplo, un viernes a la noche estaba tejiendo viendo novelas. Tiene alma de abuela."
"Chamuyar es el arte de hablar con labia para convencer, seducir o salir de una situación difícil. Y en chamuya sabe usar las palabras para su beneficio, ya sea para coquetear, para safar de un problema o para vender algo que no es tan bueno como parece. ¿Cómo hiciste para que te dejaran entrar sin entrada? Lo chamuya de la puerta, le dije que era amigo del DJ y me miró 5 minutos y me dejó pasar."
"Chamullar es intentar seducir o persuadir a alguien o convencer con las palabras. ¡Ay no! ¿Le hizo un chamullo a la pobre piba? ¡No, no! ¡Está re loco!"
"Andar a las cartas es estar colgado, lento o con poca energía, como en otra. Che, Juan anda en las cartas, le pedís algo y sigue mirando la pared como si estuviera viendo el partido en otro plano."
"Apañar es ayudar o dar una mano en algo, a veces media la fuerza. Che, vení apañar con la mudanza un toque, que si no termino abrazado en la caja de platos llorando."
Tener alma de abuela
Se usa para esa persona joven que disfruta planes tranquilos, costumbres viejitas o placeres de señora sabia del barrio. Tejer, mirar novelas, cenar temprano o entusiasmarse con una manta suave entran de lleno. No es un insulto ni de coña, más bien tiene ternura y un punto de orgullo doméstico, como abrazar la calma.
Andar a las cartas
Se dice cuando alguien anda colgado, medio en la luna, como si estuviera en otra frecuencia. Va lento, sin apuro, con cero energía o con una pachorra tremenda, y todo le resbala. No es que esté mal, pero parece que vive barajando el aire. Ideal para el que vuelve de vacaciones y no arranca más.
Tener chamuyo
Se dice de alguien que tiene mucha labia y sabe chamuyar, o sea, hablar lindo para convencer, levantar o zafar de una situación. Puede ser encanto genuino o puro verso, depende del personaje. Básicamente, es saber vender humo con cara de santo y salir ganando. Y sí, a veces funciona demasiado bien.
Apañar
En Chaco se usa apañar para decir ayudar, dar una mano o bancar en alguna tarea medio pesada. Es como cuando te reclutan de asistente gratis para cargar cosas, ordenar o sostener algo mientras el otro labura. Suena medio inocente, pero a veces es la excusa perfecta para explotarte un rato, y hay que admitir que tiene su gracia.
Chamuyar
Verbo bien rioplatense para hablar de tirar labia y versear con gracia, ya sea para levantar, convencer a alguien o salir del paso cuando no tenés mucho para ofrecer. Puede ser chamuyo fino, de seducción y charla linda, o chamuyo barato que es puro humo. El punto es hablar con picardía, aunque la historia esté adornada.