Uruguay, che, es un rinconcito de paz y buen rollo que te conquista despacito. Desde sus playas coquetas de la costa hasta sus ciudades tranquilas. Su gente es pura calidez y sencillez, siempre con un mate en la mano. Aquí el asado es un ritual, el candombe te mueve el alma y la tranquilidad se respira.
"En realidad la palabra boludo es una palabra que en cierta forma quiere decir como tonto o sonso, pero se utiliza también entre amigos, de manera amistosa. Che, boludo, ¿vamos a tal lugar? Che, boludo, ¿y si vamos a la playa, por ejemplo?"
"Ey, Gil, escuchame una cosa. Está todo mal, como. Está todo mal. Así que rajá acá, rajá acá, porque si no, tómate el palo y rajá bien rápido, porque si te llevo a volver a ver la cara, te voy a surtir."
"Me tomo el palo es una expresión muy común para referirnos a que nos vamos de un lugar, se usa en un ámbito de complicidad, para informar en un ámbito parental, para charlar con amigos, por ejemplo yo me tomo el palo porque ya esta situación no la aguanto y me quiero ir del país."
"Me mató de risa. Se dice cuando algo te dio tanta risa que te dejó doblado, sin aire y con la panza hecha un nudo. No es literal, obvio. Es exageración bien porteña para marcar que fue graciosísimo. Sirve para un chiste, una imitación o cualquier papelón que te agarre desprevenido. Y sí, suele venir con lagrimita incluida. Ejemplos. El Nico se puso a imitar al profe y me mató de risa, boludo. Me tenté mal y casi escupo el mate en plena clase, un desastre. El otro día vi un vídeo de un perro bailando cumbia que me mató de risa y estuve como 10 minutos llorando en el suelo sin poder respirar. Cuando mi abuela intentó usar el WhatsApp y le puso un filtro de unicornio a la foto del grupo familiar me mató de risa. Quedó para la posteridad esa imagen."
"Charlar y matear. Se dice cuando la idea es juntarse tranqui a conversar mientras se toma mate, cebando y pasando la ronda como manda la costumbre. No es una cita formal ni un planazo caro. Es más bien excusa perfecta para ponerse al día, chusmear un poco y arreglar el mundo con un mate en la mano. Y sí, engancha. Ejemplos. Bo, caé a casa a la tardecita y charlamos y mateamos un rato. Yo cebo, vos traé bizcochos y de paso me contás el chisme del laburo. Vení, sentate que la pava ya silbó y este amarguito está pidiendo charla. Vos tirá la primera anécdota y yo cebo. Cada domingo nos juntamos a charlar y matear bajo la sombra del árbol. Ni tele ni celular, puro ruido de mate y risas."
"Está todo redondo. Se dice cuando todo sale perfecto y el plan cierra por todos lados. No hay dramas, no falta nada y hasta el timing acompaña. Vale para una juntada, un laburo o un viaje cuando todo fluye y nadie la complica. Es como decir que quedó impecable, redondito. Y da un gustito decirlo cuando zafaste del caos. Ejemplos. Cayó la banda, prendieron el fuego al toque y no llovió ni ahí. Loco, está todo redondo. Hasta el vecino trajo hielo y nadie se colgó. Llegamos al recital, la entrada no era trucha y justo abrió el telonero que más nos gusta. Está todo redondo, loco. Hoy no se puso nada cuesta arriba. Probé la receta que me pasaste sin cambiarle ni un gramo y quedó de diez. Hasta la abuela dijo que nunca me había salido tan bien. Está todo redondo."
¡Está todo redondo!
Se dice cuando todo sale perfecto y el plan cierra por todos lados: no hay dramas, no falta nada y hasta el timing acompaña. Vale para una juntada, un laburo o un viaje cuando todo fluye y nadie la complica. Es como decir que quedó impecable, redondito. Y da un gustito decirlo cuando zafaste del caos.
Charlar y matear
Se dice cuando la idea es juntarse tranqui a conversar mientras se toma mate, cebando y pasando la ronda como manda la costumbre. No es una cita formal ni un planazo caro, es más bien excusa perfecta para ponerse al día, chusmear un poco y arreglar el mundo con un mate en la mano. Y sí, engancha.
Me mató de risa
Se dice cuando algo te dio tanta risa que te dejó doblado, sin aire y con la panza hecha un nudo. No es literal, obvio, es exageración bien porteña para marcar que fue graciosísimo. Sirve para un chiste, una imitación o cualquier papelón que te agarre desprevenido. Y sí, suele venir con lagrimita incluida.
Tomarse el palo
Expresión bien rioplatense para decir que alguien se va de un lugar rápido, muchas veces para esquivar un quilombo, una situación incómoda o porque ya no da para más. No siempre implica miedo, a veces es simplemente rajarse sin meter discurso ni despedida larga.
Boludo
Es el comodín para decirle a alguien tonto, pero también para tratar a un amigo con confianza, tipo che, boludo. Todo depende del tono, la cara y el vínculo: puede ir de abrazo a bardo en medio segundo. Se usa como vocativo, como queja y hasta para sorprenderse con algo. De ahí salen boludez, boludear y mil combinaciones. Si no hay confianza, mejor guardarlo, que pica.