Mili
Tengo la extraña habilidad de encontrar tréboles de cuatro hojas cuando voy pensando en la merienda. Me encantan los bocatas raros, sobre todo el de tortilla con mayonesa y pepinillos, y defenderlos como si fueran una causa noble. En casa riego las plantas cantándoles canciones inventadas y juraría que la albahaca me tiene cariño. Los domingos me da por ordenar cajones y siempre encuentro una entrada vieja, una canica o un tornillo misterioso que decido conservar por si acaso. Si me pillas en confianza, te cuento por qué una vez intenté enseñar a silbar a una paloma.