Se dice cuando algo te da totalmente igual, como si no valiera ni un cacahuate. Es la versión bien mexicana de no me importa nada, con ese toque de desdén y humor. Sirve para personas, chismes, reglas o problemas que no te quitan el sueño. Suena casual, medio burlón y bastante de calle.
"¿Que si me asusta el profe de mate? Nel, me importa un cacahuate, compa. Yo voy a llegar con mi café y a ver qué sale."