Se dice cuando alguien va lentísimo, ya sea conduciendo, andando o haciendo cualquier cosa, como si estuviera de pote por el casco viejo mirando bares en vez de tener prisa. Es una forma muy vasca de meter un poco de caña con humor, sin insultar, pero dejando claro que así no se llega ni mañana.
"Aupa, Iker, ¿sigues en la rotonda? Tira ya, que vas a la velocidad del pintxo y llegamos al pote cuando cierren."