Se dice cuando alguien está totalmente desorientado, sin enterarse de nada o sin saber por dónde tirar. Vamos, que va dando palos de ciego y no pilla una, ni en clase ni en la vida. Es una comparación bruta y bastante graciosa, de las que sueltas para vacilar un poco sin mala leche.
"Me explicaron lo del IRPF y me quedé mirando la pantalla como un pasmarote, voy más perdido que un pedo en el viento del norte, maño."