Se usa para decir que alguien está reventado, molido o pasando un momento físico bien duro, como si le doliera hasta la rabadilla. Es muy típica cuando uno queda destruido después de trabajar, montar a caballo, viajar en flota o hacer fuerza de más. Es una forma graciosa de quejarse del cansancio extremo, aunque uno esté medio sufriendo.

"Hermano, después de ese viaje en chiva por trocha quedé jodido de la rabadilla, mañana no me paro ni pa' ir a cobrar la quincena."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!