Dicho santiagueño para decir que algo o alguien quedó hecho bolsa, arruinado o sin servir para nada después de un esfuerzo al pedo o de comerse una paliza. La imagen es clarita: un lazo tirado a la intemperie, mojado y podrido, que ya no ata ni una cabra. Bien gráfico y bien del monte.

"Me fui a jugar al fútbol con 40 grados y sin agua, volví lazo llovido, tirado en la cama y sin fuerzas ni pa' cebar un mate."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!