Se dice cuando le metes durísimo al gym, sobre todo a pierna, y al día siguiente quedas hecho bolsa. La idea es que te has machacado la canilla, o sea, la espinilla y toda la zona, de tanto ejercicio o tanta sentadilla. No es fino, pero pinta perfecto ese dolorcito traicionero.
"Ayer me fui al gym a hacer pierna y machaqué la canilla mal. Hoy subo las gradas de lado y en la calle camino como pingüino, qué vergüenza."