Se suelta cuando algo te parece una locura en el buen sentido: raro, gracioso, inesperado o directamente muy fuera de lo normal. Es como decir qué pasada o qué loquera, pero con sabor cruceño. Vale para situaciones, ideas o gente que se manda alguna y te deja con cara de ¿en serio?
"¿Has visto al loro del Tito? El desgraciado anda en patineta y encima silba cumbia. ¡Qué chala ese bicho, pues!"